Reseñas de Estampas…

En un post anterior comentaba un poco lo que me llevó a escribir Estampas del Libro de Mormón. Hoy recojo dos reseñas que unos lectores han hecho, para que puedan tener ustedes una idea de cómo se está recibiendo la obra.

La primera es del bloguero Mario R. Montani, y fue publicada originalmente en el número 1.3 de El Pregonero de Deseret:

A mediados de 1971 comenzaba mi primera asignación en la Misión Uruguay-Paraguay, precisamente  en la ciudad de Melo. A pocas cuadras de nuestra pensión y del centro de reuniones estaba situada la casa donde nació, creció y vivió su juventud Juana de Ibarbourou, la poetisa proclamada «Juana de América» por Zorrilla de San Martín. Es posible que en esa misma casa haya iniciado su lectura de las Escrituras, que en 1934 la llevaría a publicar las Estampas de la Biblia, una colección de retratos en prosa sobre personajes del Antiguo Testamento.

No es de extrañar que otro uruguayo, Gabriel González Núñez, me enfrente a esos recuerdos y a otras viñetas de exquisita factura. Sus recientemente aparecidas Estampas del Libro de Mormón, en una elegante prosa poética y con un conocimiento profundo del alma humana y sus circunstancias, nos ponen en contacto con héroes y villanos extraídos de nuestro principal tomo canónico.

Con breves pero magistrales pinceladas, González Núñez nos describe a profetas, reyes, sacerdotes y expedicionarios, pero también a Zeezrón, Corior y la sierva Abis. Su lectura no es siempre la tradicional, sino que indaga en la interioridad de los individuos, sus anhelos, sus desarraigos, sus logros y fracasos. Hábilmente ha cerrado cada semblanza en primera persona con una adjetivación descriptiva que adhiere al nombre, a modo de resumen o recapitulación. Esos epítomes retóricos, quizás a la manera griega, nos ponen en contacto con Lei, el visionario, «la gloria de Jehová me ha encandilado los ojos…»; Enós, el cazador; Amarón, el solitario; o Amalequí, el escriba.

Otro feliz hallazgo adicional de nuestro autor ha sido el uso onomástico del alfabeto deseret, un artilugio lingüístico desarrollado entre 1847 y 1853 con la esperanza de facilitar a los inmigrantes conversos la fonética del idioma inglés. Participaron en su creación los hermanos Pratt, Wilford Woodruff, George D. Watt y Robert L. Campbell, bajo el auspicio de Brigham Young. Esta especie de «esperanto mormón» tuvo corta vida, aunque se imprimieron obras completas con su tipografía y, aún hoy, continúa utilizándose con fines estéticos y experimentales (tal el caso del catedrático español Josep Carles Laínez, por ejemplo, en La piedra ente la ñeve, 2010).

Gabriel González Núñez, quien distribuye su tiempo como escritor, profesor en la Universidad de Texas y administrador del blog Donde escribe el escribidor, a la manera de los sabios judíos, nos ha dado una brillante versión talmúdica de nuestras propias escrituras, reduciéndolas y expandiéndolas en simultáneo y mostrando el camino a seguir para que la tradición literaria en español las haga suyas.

En algún lugar indefinido e insospechado entre Uruguay y Texas existió una ciudad de Zarahemla y una Tierra de Nefi. Sobre sus habitantes que nos hablan desde el polvo tratan estas Estampas del Libro de Mormón. Disfrutémoslas…

La segunda es de escritor James Goldberg, y fue publicada originalmente en el blog de la Association for Mormon Letters. La reseña aparece en una nota más larga en la que Goldberg recomienda diez libros, entre ellos, el mío. Como se publicó en inglés, lo que pongo abajo es mi traducción:

…Gabriel González Núñez es un escritor cuya obra hace que nuestra religión parezca suspenderse fuera de toda época en concreto. Si leen español, o pueden conseguir que alguien les ayude a leerlo, recomiendo enfáticamente Estampas del Libro de Mormón.

El libro está compuesto por bocetos líricos relatados en primera persona que describen a distintos personajes, algunos grandes y otros no tanto, del Libro de Mormón. Me gustó mucho la pieza sobre Quemis.

Bien, así lo describiría yo: ¿vieron que en el despacho de Dumbledore, en Harry Potter, hay retratos de todos los antiguos directores del colegio? Es lo mismo, pero con profetas del Libro de Mormón.

En estas estampas hay movimiento, caracterización y color, y gracias a que cada uno de los retratos es impresionantemente conciso, el libro abarca mucho terreno.

@ScottHales80 me dijo que cuando era chico le encantaba la historia porque los muertos son buenos amigos. Te acompañan de formas interesantes en que los vivos no pueden. El libro de González es un valioso recordatorio de que tenemos un acceso único a toda una hueste invisible.

En vista de que soy una persona que en su momento quisiera crear buenos textos basados en el Libro de Mormón, valoro a los escritores que ya trabajan ese terreno…

Bueno, ahí tienen dos reseñas de Estampas del Libro de Mormón. Agradezco a sus autores tomarse el trabjo de leer mi libro y, además, recomendarlo tan gentilmente.

Para quienes deseen leer este libro, pueden adquirirlo aquí.

 

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Un comentario en “Reseñas de Estampas…

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